Educación
Plataforma abc

Gustavo Zgainer: el Coro de la DGCyE en primera persona

5 Septiembre 2018
abc-baeducacion-director-coro.jpg

Con una mirada firme, un vocabulario detallado y una gran capacidad descriptiva de su trabajo, sus ideas y objetivos, el director del Coro Polifónico de la cartera educativa bonaerense nos permitió adentrarnos en la historia y el futuro de esta propuesta musical integrada por trabajadores de la educación.

Nacido en la ciudad de Lezama, y adoptado por la capital bonaerense a sus 9 años de edad, este joven director de coro nos cuenta cómo a sus 35 años tiene la tarea de conducir a hombres y mujeres de distintas edades en diferentes escenarios de la región y el país. También habla de sus inicios en este arte y el desafío de hacer confluir la música clásica y la popular en la voz de empleados administrativos, docentes y no docentes.

 

 ¿Cómo fue que nació el Coro Polifónico de la Dirección General de Cultura y Educación?

El primer coro lo formé en 2011 y duró hasta el 2014, siempre con empleados de la Dirección General, algunos docentes o no docentes, también con integrantes del CFAP, con quienes logramos trabajar muy bien, creciendo y logrando sonar realmente muy bien. Eran personas que nunca habían cantado. Es algo que lleva su tiempo, que requiere mucho trabajo, pero que al cabo de un par de años llegó a un muy buen sonido. En todo ese tiempo hicimos muchos conciertos en la ciudad, en escuelas, logramos hacer dos viajes: uno a Ayacucho y el otro a Cafayate, en la provincia de Salta, en octubre de 2014.

 

En 2016 rearmaste el coro…

Fue un volver a empezar, realizar una nueva convocatoria y poco a poco sumar gente. Con ese grupo hicimos dos conciertos con un pequeño repertorio durante ese año. En 2017,  ya con una nueva convocatoria pudimos agrandar el grupo, pasando de 9 a 16 integrantes, y estructurando el coro en dos grupos de voces femeninas que son las sopranos y contraltos, y otro de voces masculinas que son los barítonos. Así pudimos armar toda la música y realizar nuevas presentaciones en distintos escenarios, como la municipalidad de La Plata, la Catedral, o centros culturales y escuelas de la ciudad.

 

Con el coro interpretaron “Ave Verum Corpus” de Mozart. ¿Cómo fue eso?

Para lograr eso con empleados del ministerio, con docentes y no docentes que se encuentran tímidamente en un principio arrancando en un coro, el lograr hacer música es un proceso que requiere del estudio, de ensayar y de dedicar un esfuerzo que en el tiempo va generando un aprendizaje. A eso apunto: a que se dé ese crecimiento. Así, de a poco se va agregando también la complejidad en los ensayos y en las obras que decidimos encarar, siempre dándoles a todos los que integramos el coro la claridad y la seguridad de lo que estamos haciendo. Ese recorrido nos permitió presentar a fines del año pasado, en el Salón Albergucci del ministerio, “Ave Verum Corpus” de Mozart, una obra muy importante en el mundo de la música clásica, muy significativa y muy linda. En esa oportunidad contratamos un cuarteto de cuerdas y contamos con la presencia de integrantes de otro coro en una presentación que fue realmente muy linda.

 

El repertorio que lleva adelante el coro no es precisamente de música clásica.

Claro, el fuerte de nuestro repertorio es de lo que se llama música popular, donde en general llevo arreglos que se adapten al coro, a la gente que lo integra y a sus posibilidades, pero también a sus gustos y deseos. Así aparece Papo, Spinetta, Víctor Heredia y tantos otros. Ahora estamos haciendo dos cumbias de Gilda. También estamos pensando trabajar lo que se llama “negro spirituals”, la música que hace la gente afro en las iglesias de Estados Unidos.

 

Resulta interesante ver cómo pueden trabajar en los dos sentidos, entre la música clásica y la música popular…

Entiendo que no hay una cosa mejor que la otra, son cosas totalmente diferentes. Mozart fue un compositor vienés del siglo XVIII y Spinetta un guitarrista argentino de fines del siglo XX, entonces son dos cosas que al ser tan diferentes, desde mi punto de vista son incomparables. Hacer bien música popular o música clásica implica habilidades diferentes. No por saber dirigir Beethoven vas a saber dirigir bien una chacarera con toda su gracia y su chispa como la hacen en Santiago del Estero. Un poco de eso es el desafío que nos permitimos en el coro.

 

Debe ser una experiencia profesional que deja en vos muchos aprendizajes.

Sin dudas. Trabajar con coros vocacionales fue para mí redescubrir la música popular y todo el valor que eso tiene, que la gente cante su idioma, que cante cosas que conocen y entienden, que ellos sienten y que en un punto los representa. Eso es algo muy importante para mí.

 

 ¿Por qué elegiste la música coral para tu vida?

La curiosidad musical del adolescente, sin dudas: quería tocar la guitarra eléctrica y tener mi banda de rock. A los 14 años comencé a estudiar guitarra y luego, cuando llegué a la etapa de la facultad, primero decidí estudiar música hasta  que un amigo me invitó a un coro. Tenía unos cuantos prejuicios, bastante negativos, por cierto. Pero cuando me acerqué me encantó.  En 2003, cuando al escuchar todas las voces, todo lo que se generaba… esos sonidos, fue algo impresionante que me gustó, al punto de decidir cambiarme de carrera y estudiar dirección coral.

 

Los interesados en ser parte de esta propuesta pueden acercarse, los días miércoles y viernes de 16hs a 18hs, al salón Albergucci de la sede central de la Dirección General de Cultura y Educación. También pueden contactarse vía correo electrónico escribiendo a gustavozgainer@hotmail.com.